Saludo del Presidente

En el año 2017 se conmemora el 500 aniversario del desembarco de S.M. Carlos de Habsburgo y Castilla en la localidad de Tazones (T.M. de Villaviciosa, Principado de Asturias), en lo que fue su primer viaje a España (también su primera estancia en nuestro país), al objeto de tomar posesión de los reinos hispanos recibidos por línea materna. Fue éste un viaje iniciático para el joven príncipe, flamenco de nacimiento y educación, pero de convicciones europeístas, como pronto quedaría patente.

Las Españas no le fueron, de entrada, propicias. El clima del Cantábrico, húmedo y fresco, le recibió con tormentas haciéndolo enfermar y postrándolo en cama unos días; las precarias condiciones de vida de los aldeanos de los frondosos y duros valles cantábricos le causaron infinidad de incomodidades; y las ásperas y ocres tierras del otoño de la Meseta norte le debieron parece inabarcables -e inacabables-, más para un joven Habsburgo criado en otros ambientes y en otras comodidades.

Pero esa España de 1517 que acogió, primero esperanzada, y poco después recelosa, al hijo del “Hermoso” y Doña Juana (“La Loca” le decían), debió de servir al joven monarca para forjar su espíritu, austero, recio, noble y resuelto, una forma de ser y de pensar que le llevaría a la corona imperial y al dominio de Europa, y de buena parte del mundo.

Entre el 19 de septiembre de 1517, en que pisó tierra hispana, y el 9 de febrero de 1518, en que fuera jurado como rey de Castilla, Carlos I de España tuvo su primer contacto con el solar de sus antepasados, con el pueblo que primero se le enfrentaría, y poco después, le acompañaría, de la manera más fiel y leal, por un reinado grandioso, europeísta y global, lleno de brillantes victorias, y de muy amargos momentos, pero que a la postre convertiría a los reinos medievales hispanos en la mayor potencia de la Tierra.

Quinientos años después, los principales municipios que jalonaron aquel primer viaje por tierras ibéricas del futuro Emperador Carlos V, se reúnen para conmemorar lo que supuso aquel itinerario, y para recordar al más grande monarca de España y de Europa.

Los municipios de Villaviciosa (Asturias), San Vicente de la Barquera (Cantabria), Aguilar de Campoo, Becerril de Campos, Tordesillas, Mojados y Valladolid (Castilla y León), recuperan la memoria de aquel camino, de sus peripecias en 1517, y lo transforman en una Ruta Cultural y Turística pensada para el conocimiento y el disfrute de todos aquellos viajeros que, como el joven Habsburgo, quiera adentrarse en el corazón de Castilla, en el alma de España, descubriendo sus villas centenarias, sus extraordinarios paisajes naturales, su patrimonio cultural, su gastronomía y, muy especialmente, a sus gentes: pescadores de Tazones y San Vicente, vaqueros de Campoo, campesinos de la Tierra de Campos, o artesanos de las grandes villas vallisoletanas.

Todos juntos, desde el puertecito de Tazones, a la gran Plaza Mayor de Valladolid, han preparado un apasionante programa de actividades en recuerdo de aquel viaje que supuso el inicio de un reinado apasionante. Y como colofón, la Casa de su Majestad el Rey, D. Felipe VI, ha tenido a bien y a bueno sumarse a esta efemérides, aceptando la Presidencia de Honor del Vº Centenario de la llegada de Carlos de Habsburgo y Castilla a España…

Los vecinos de las villas que se asoman a la que es la “Primera Ruta Europea del Emperador Carlos V” seguramente no pueden estar más dichosos y orgullosos.

Ojalá que este Vº Centenario sirva para unirnos más y para proyectar a Europa, y al Mundo, que aquí empezó todo, y que 500 años después, los valores europeístas y de unión de los pueblos que transmitió el rey D. Carlos, siguen vigentes.


Fdo.: Fermín Encabo Acuña.
PRESIDENTE DE LA RED DE COOPERACIÓN DE LAS RUTAS EUROPEAS DEL EMPERADOR CARLOS V. ITINERARIO CULTURAL DEL CONSEJO DE EUROPA.